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Se desgrana

11 de julio de 2019

Algo está sucediendo con el gobierno o la forma de gobernar al país de Andrés Manuel López Obrador, ya que no es normal que a siete meses de gestión, las renuncias de gente de su gabinete, de primero y segundo nivel le estén renunciando. 

Todavía se recuerda a Clara Torres, quien fuera nombrada directora del programa de las Estancias Infantiles, quien tuvo que abandonar el barco al no estar de acuerdo en el recorte presupuestal del programa y muchas travesuras más que hizo López Obrador con los apoyos a los padres de familia para la atención de los niños. 

Después vino el primer golpe fuerte al gobierno del tabasqueño, luego de que Germán Martínez Cázarez, mediante una carta renunciara como director del Instituto Mexicano del Seguro Social. 

La caída de los brazos fuertes de López Obrador siguió y fue Josefina González Blanco, quien decidió darle las gracias al Presidente de México y dejó la Secretaría del Medio Ambiente. Ahora, viene Carlos Urzúa a ponerle la cereza al pastel y le renuncia a López Obrador como Secretario de Hacienda, quien en una carta le dice que es “inaceptable la imposición de funcionarios que no tienen conocimiento de la Hacienda Pública.

Todo indica que se le está desgranando la mazorca a López Obrador, quien sigue fiel a su costumbre, como el dar respuestas al vapor y de inmediato nombrar a un sustituto, aunque de números no conozca nada. 

La verdad que al nombrar a Arturo Herrera, un hombre que el mismo Presidente ha desmentido en dos ocasiones, le queda grande el puesto y la fotografía en la que apareció junto a López Obrador durante su nombramiento, por su semblante parecía un niño regañado, arrepentido, que no quería tremendo “hueso”, por lo que de inmediato los mexicanos y sus “memes” se hicieron presentes. 

En fin, todo indica que algo no le está saliendo bien al Presidente de México, que no está dirigiendo bien los destinos del país y ya la gente empieza a perderle la confianza. 

Ahora, tiene un grave problema con los policías federales y la Guardia Nacional, sin olvidar sus consultas a “mano alzada” y todo lo que ha declarado sin ton ni son. 

La pregunta es ¿ahora quién sigue? para renunciarle al Presidente. 

walter.juarez@milenio.com